Un hombre llamado Horst

He estado viendo Wilbur se quiere suicidar; la película, de 2002, es de una directora danesa pero está ambientada en Escocia. En ella, el suicida Wilbur, que no tiene precisamente buen carácter, martiriza con chistes sobre su nombre a su psiquiatra, el doctor Horst.

El primero de ellos es preguntarle si es cierto que Horst quiere decir salchicha en alemán. Podría pensarse que ahí existe un juego de palabras que se pierde en la traducción, pero no es así. Como sabrán quienes hayan probado la cocina alemana, salchicha (sausage en inglés) en alemán se dice Wurst, que, al igual que sausage, fonéticamente no se parece en nada a Horst; como se trata de un nombre germánico (que, como ocurre muchas veces, es tanto nombre de pila como apellido) pues el chiste es algo así como preguntarle a cualquier noruego si su nombre significa arenque o salmón. Para un español medio no tiene mucha gracia porque no identificamos automáticamente Horst como un nombre alemán.

El segundo tiene más miga, y está mejor resuelto en doblaje que en el subtitulado. Wilbur le pregunta al sufrido doctor si es pariente de A man called horse (Un hombre llamado caballo). Evidentemente la base es un juego de palabras entre horse y Horst, dos vocablos que sí tienen gran similitud fonética. El subtitulado es fiel al original y lo traduce por Un hombre llamado Horst; el chiste resulta prácticamente incomprensible, salvo que uno tenga presente lo de horse y lo de Un hombre llamado caballo, que tampoco es una película reciente ni demasiado conocida. Por eso me parece mucho mejor opción la del doblaje: ¿es usted pariente de un detective llamado Sherlock Horst? El traductor ha buscado, con bastante éxito, el nombre de un personaje anglosajón bien conocido para el público español y con similitud fonética con Horst; los puntillosos dirán que el chiste pierde fuerza porque la comparación con un caballo es más humillante, y por lo tanto más divertida, que con Sherlock Holmes, pero el traductor ha salido del paso de forma bastante airosa, mientras el subtitulado resultará comprensible tal vez para un 10 % del público.

Las chicas de oro no hablaban de Reagan

"Las chicas de oro" fue una telecomedia de mucho éxito en España a finales de los años '80 que se ha editado en DVD hace relativamente poco tiempo. No sé si es una cosa mía o general, pero tenía el recuerdo de que en los chistes había muchas referencias a personajes del momento, especialmente a Ronald Reagan, con quien los guiones de Susan Harris parecían muy ácidos.

Pues cuál ha sido mi sorpresa cuando me han dicho que, viendo toda la primera temporada de la serie en versión original, no existe en ella ni una referencia al matrimonio Reagan .... mientras que sí hay varias en el doblaje.

En una escena en la que Dorothy (la más sensata de las compañeras de piso) se muestra abatida y Rose (la ingenua) le pregunta por qué, ella responde con sarcasmo estoy triste porque Nancy Reagan ya no sale en televisión. El chiste original hacía referencia a Barbara Walters, una periodista que a la mayoría de los españoles sólo nos suena muy por encima y que en Estados Unidos tiene fama de hacer entrevistas demasiado sentimentales (en términos políticamente incorrectos, de ser muy maruja).

Cómo enfrentarse a referentes culturales mucho menos conocidos en el país para el que se traduce es uno de los grandes dilemas de los traductores. La postura más pureta es defender que se mantenga la referencia a Barbara Walters, pero ello supone cambiar el registro: lo que es un chiste sobre un personaje enormemente popular en una serie dirigida a una audiencia masiva se convierte en poco menos que un guiño privado para un público elitista que sí está al tanto de la televisión estadounidense. Muy poca gente se reirá en España de un chiste sobre Barbara Walters; para que fuera igual de divertido habría que hacerlo sobre María Teresa Campos o Nieves Herrero, lo cual estaría, según el criterio de la mayoría de los espectadores, fuera de lugar en una serie americana. La solución intermedia es Nancy Reagan, más distante y por lo tanto menos graciosa para el público de aquí pero al menos muy conocida.

Un poco más discutible es cuando se utiliza de nuevo a los Reagan (¿por qué no vas a conseguirlo tú si Ronald Reagan llegó a presidente?) cuando el chiste original se refería a Bob Hope, que creo que es más conocido en España, dado que el cine siempre es más internacional y la televisión más local. Pero supongo que la idea es la misma: lograr que el chiste sea de alcance popular. Por la misma razón, referencias a personajes de series televisivas de mucho menos éxito aquí se transforman en el doblaje en comentarios sobre J.R. o Angela Channing, enormemente conocidos en aquella época.

Este es un problema habitual en la traducción de las telecomedias norteamericanas, que suelen hacer referencia a temas de la actualidad y los famosos, muchas veces locales, del momento. Claro que no se puede pasar por alto que pudiera haber una cierta intención política en tanto ataque a Reagan inexistente en el original. ¿Tiene aquí cierto periódico material para uno de sus audaces artículos de investigación y denuncia, en esta ocasión sobre la manipulación televisiva en la época socialista?

You suck

Vamos a ver cómo el doblaje y el subtitulado de Diario de un escándalo (Notes on a scandal) afrontan de forma distinta un juego de palabras inglés que tiene su miga.

Para quien no la haya visto, la película trata de una profesora de instituto novata que tiene un escarceo sexual con uno de sus alumnos. La joven le presta una atención especial al chico, sin darse cuenta, o tal vez sí, de que a él le gusta ella. El flirteo inocente da un peligroso paso adelante cuando alumno y profesora empiezan una conversación de índole más personal y tiene lugar este equívoco diálogo:

- Are you a good cook?

- Not really.

- You suck?


You suck es una forma coloquial y más grosera de decir you're helpless, eres negado, lo haces de pena. Pero en este caso lo que realmente quiere decir es you suck cock?, ¿la chupas? Como la escena forma parte de un flashback y antes hemos visto a profesora y alumno practicando alegremente el sexo oral no cabe ninguna duda de esta segunda intención.

La traducción requiere de cierto ingenio porque el juego de palabras tal cual no es posible en español. Veamos como resuelve la escena el doblaje:

- ¿Disfruta cocinando?

- No mucho.

- Yo la haría disfrutar.


No sé que pensarán los lectores, pero me resulta un tanto fallido. Intenta mantener el juego de palabras pero no funciona, es casi imposible entender la frase como la haría disfrutar cocinando, mientras que el you suck? en el sentido de ¿es usted torpe? encaja perfectamente en inglés. La insinuación velada se transforma en directa; además la traducción es pacata y se pierde la referencia a chupar, que es importante por lo que se ha comentado con anterioridad.

Encuentro bastante más acertada la opción de la versión subtitulada:

- ¿Cocina bien?

- No de chupar la cuchara.

- ¿No la chupa?


Es también discutible, porque la expresión habitual es de chuparse los dedos, no de chupar la cuchara, resulta un poco evidente que la referencia a la cuchara se ha puesto de forma un tanto forzada para que encaje bien el ¿no la chupa? Pero al menos sí mantiene la referencia al sexo oral y se acerca al doble sentido del inglés.

Otra cosa que es interesante comentar es que el trato entre alumnos y profesores es muy distinto en el Reino Unido y en España. Escuchar en el doblaje o leer en el subtitulado español a un chico de 15 años (vestido además de uniforme) llamar a su profesora señorita y tratándola de usted produce una sensación de película, de irrealidad retro para nosotros. Sin embargo los británicos perciben esto como algo fiel a la vida de todos los días e integrado en su cotidianeidad. Mantener este estilo inglés podría ser válido si se trata de una decisión consciente por parte de los encargados de la traducción, que quieren conservar el sabor local y transmitirnos que la relación profesor-alumno en ese país es distinta. Pero me temo que se trate de algo hecho simplemente por comodidad o por desconocimiento de la realidad escolar de hoy en nuestro país, donde un chico de esa edad trata a sus docentes de tú (no digamos a una profesora joven) y se dirige a ellos como profe, que es el equivalente en este caso de miss, y no señorita.

Mujeres

Estos días se estrena entre nosotros The women, una nueva versión de Mujeres de George Cukor cuyo título han decidido dejar sin traducir, algo absurdo salvo que plantee problemas legales volver a usar el mismo nombre del original, como creo que suele ocurrir en estos casos.

En principio, mujer o mujeres parecen palabras de vocabulario básico muy fáciles de traducir. Y sin embargo, tienen su miga. En la traducción al francés es fácil, porque el uso de femme es casi idéntico al de mujer en español, pero si hablamos de inglés es más complicado. En primer lugar porque es muy frecuente que se emplee female y no woman; en los diccionarios y en clase de inglés, por lo menos antes, se solía decir que female significaba hembra. Pero en español macho y hembra tienen un significado más que nada zoológico y su uso para referirse a personas tiene un matiz, cuando no despectivo, sí como mínimo irónico o en cualquier caso peculiar, mientras que en inglés el uso con personas de male y female es muy normal. Como adjetivo, es la forma más habitual de decir masculino y femenino, mucho más que masculine y feminine, que también existen; y tampoco es raro encontrarlos como nombre.

Por ejemplo la película Mujer blanca soltera busca .... se llamaba en inglés Single white female y otra producción menos conocida de los años 90, Perversiones de mujer, se llama en inglés Female perversions. Existe una película de John Waters, Female trouble, que aquí se llama Cosa de hembras; me pregunto si el poner de hembras, que en español suena muy artificial mientras que en inglés no, es una opción consciente del traductor o si se debe a una traducción literal por desconocimiento de los matices del inglés.

El segundo problema es que en español, como en francés, mujer quiere decir también esposa, cosa que en inglés no ocurre. How to murder your wife, una comedia de Jack Lemmon de los años 60, se llamó aquí Cómo matar a la propia esposa, pero hoy en día parece una palabra demasiado formal y se prefiere emplear mujer. Lo que ocurre es que puede aparecer una ambigüedad que en inglés no existe; al escuchar un título como Las mujeres perfectas no lo interpretamos como las casadas perfectas, que es a lo que se refiere el original The Stepford wives, sino como todas las mujeres, solteras o casadas, por si no fuera poca generalización el quitar la referencia al pueblo, Stepford; el matiz tiene su importancia porque la película se centraba en mujeres que vivían en pareja y en su rol dentro de esa pareja. En la novela de Ira Levin en la que se basa la película se evitó este malentendido llamándola Las poseídas de Stepford.

O también puede ocurrir lo contrario; para nosotros, La mujer del teniente francés (título de novela y de película) significa la esposa del teniente francés. Sin embargo, para los anglosajones viene a significar justo lo contrario. The french lieutenant's woman es una forma elegante o eufemística de decir la amante, la querida o la "amiga" del teniente francés; sugiere una relación ilícita entre ambos, según la mentalidad de la época en la que transcurre la novela. La traducción es difícil; la amante del teniente francés es mucho más explícito que lo que dice el original inglés, pero al menos no da origen al contrasentido que acaba produciéndose si ponemos mujer.

Y esto nos lleva también a plantearnos la idoneidad o no del título Mujeres desesperadas. Algunas críticas que se hacen a la serie, como el proponer sólo estereotipos de mujeres que no trabajan fuera de casa, se deben en parte al título que ha recibido en español. Efectivamente, parece sexista esta traducción de housewives como mujeres. ¿Debería haber sido Amas de casa desesperadas? Una amiga me decía, medio en serio medio en broma, que ese sería un título horrible y un pleonasmo, porque ama de casa ya lleva implícita la idea de desesperada. Y es que ama de casa para nosotros es un sinónimo de maruja, de mujer de clase social baja o media baja; en principio no nos sugiere a una mujer burguesa con una vida cómoda, mientras que housewife en inglés no tiene ese matiz de clase. Una mujer tanto muy rica como muy pobre puede ser una housewife. Últimamente sí se escucha o se lee ama de casa referido a mujeres de alta posición, pero apostaría a que se trata de una influencia del inglés.

Estudio del doblaje de Cuando Harry encontró a Sally

Estamos gratamente sorprendidos de la cantidad de gente que parece interesada en las cuestiones relacionadas con la traducción audiovisual. Es por ello que se me ha ocurrido pensar que tal vez no estaría de más publicar un trabajo que hice para la asignatura de Traducción para los medios audiovisuales en la universidad. Se trata de un estudio sobre el doblaje al español de Cuando Harry encontró a Sally; elegir esa película no fue decisión mía pero lo cierto es que dio bastante juego a la hora de sacar detalles dignos de comentar en la traducción, que paso a resumir a continuación.

En primer lugar, el título no es una traducción adecuada del original, When Harry met Sally, que quiere decir Cuando Harry conoció a Sally (nombre que ha recibido la película en otros países de habla hispana). Cuando Harry encontró a Sally da la idea de un chico que está buscando a una chica, mientras que la película habla de lo contrario, de que a veces andamos buscando el amor por todos los sitios cuando lo tenemos delante de las narices y no nos damos cuenta.

Existen además unos cuantos false friends, como journalism school por escuela, y no facultad, de periodismo, visor (el quitasol del coche) por visera, o year, en el sentido de curso escolar, por año, error que ya habíamos comentado en otra entrada.

Pero más importante que eso es que en general el doblaje da al film un tono más serio y formal, elevando el registro lingüístico (se habla de página de defunciones en lugar de esquelas), suavizando los diálogos (when the shit comes down se convierte eufemísticamente en cuando llegue lo peor), quitando expresividad y matices a los personajes al eliminar titubeos y tartamudeos y, sobre todo, eliminando chistes en una película que no tiene acción y que se basa casi exclusivamente en la chispa de los diálogos. Respecto a este último punto, los gags, transcribo dos párrafos del trabajo. A quien le interese leer otras cosas sobre el doblaje de esta película aquí se puede descargar el trabajo completo.


"Un doble sentido que se pierde en la traducción es en el primer intento por parte de Harry de flirtear con Sally. Ella lo rechaza diciéndole let it lie para que se olvide del asunto. Él aprovecha para hacer un gag replicando that's what I always say, let it lie. El doblaje lo traduce por es lo que siempre digo, déjalo estar. Déjalo estar sería en la mayoría de los casos un equivalente bastante adecuado de let it lie, pero en esta ocasión el inglés plantea un juego de palabras (jugando con el sentido de lie como situarse en posición horizontal, es de suponer que en la cama en este caso) que se ha perdido."


"Otro ejemplo digno de mención es el siguiente, en el que el doblaje español tergiversa el sentido de uno de los chistes supuestamente más ingeniosos del film: Sally cuenta la anécdota de su colección de bragas de los días de la semana, y explica que en ella faltan las del domingo: they don’t make sunday, no fabrican las del domingo, nos explica; sin embargo, la traducción española dice no se llevan el domingo. La razón de que no fabriquen las bragas para ese día es religiosa (because of God; porque es el día del Señor según la versión doblada), pero para el espectador español la conclusión no es que los fabricantes se tomen muy en serio la festividad dominical, sino justo lo contrario: como el domingo es el día del Señor, se celebra yendo sin bragas. El chiste en este caso es mucho más divertido que el original, hasta el punto de plantear la duda de si el despiste es o no intencionado."

La nación recta

Los americanos tienden a referirse a su país como the nation. Ahí está la película de hace un par de años Fast food nation; All across the nation such a strange vibration, dice la famosa y hippiosa canción San Francisco de Scott McKenzie. Es habitual escuchar en los doblajes, y no digamos en los informativos, cuando traducen discursos de políticos norteamericanos, lo de esta gran nación, en toda la nación, etc. Nosotros en contextos serios solemos hablar de país, o si el registro es más coloquial lo que decimos normalmente son cosas del tipo lo sabe toda España, eres el tio más tonto de España, etc. Eso último evidentemente no lo podemos usar en los doblajes ni subtitulados, pero sí podemos poner país donde los americanos hablan de nación.

Últimamente el lenguaje políticamente correcto está introduciendo estado como sinónimo de país o nación. Esto es aceptable cuando se habla de la administración estatal o del sector público español; se puede decir que el estado tiene tantos colegios o tantos hospitales, pero ojo, en ese caso estamos excluyendo al sector privado y refiriéndonos sólo a colegios y hospitales públicos. Decir cosas del tipo en el estado español hay no sé cuantos parados o no sé cuantos automóviles matriculados es sencillamente erróneo, quien quiera evitar decir España debería intentar recurrir a otra fórmula.

Pero, volviendo a lo de nación, los traductores deberían tener en cuenta que en español se usa mucho menos que en inglés y con otro sentido. De esta forma nos habríamos evitado un digno candidato a peor traducción de un título: Alien nación. Aparte de sonar irremediablemente a "alienación", hasta un alumno de primaria sabe que eso sería en todo caso nación de aliens, lo cual seguiría siendo incorrecto y lo podríamos mejorar como nación alienígena o nación de extraterrestres, puesto que lo de aliens nos sugiere en español al bicho de la teniente Ripley. Pero con nación en español nos estamos refiriendo más bien a los habitantes del país, para hablar del territorio sería mejor País de extraterrestres.

Como suele ocurrir, acabamos asumiendo lo de nación y lo vemos incluso cuando en inglés no se utiliza nation. Por ejemplo en el doblaje de Buscando a Susan desesperadamente, película que ya tiene sus años, por lo que esto, como otras muchas expresiones de origen inglés, viene ya de antiguo, su marido dice de la protagonista Roberta es la persona más recta de toda la nación. Para mi sorpresa, al ver la película en versión original lo que dice el personaje es She's probably the straightest person in Fort Lee. Está bien evitar la mención a Fort Lee, que es un pueblo pequeño totalmente desconocido fuera de Estados Unidos, pero lo de nación me suena muy poco natural en español.

Ya que ha surgido la palabra straightest, enlazo con la problemática traducción de The Straight Story, una película de David Lynch. Straight es el nombre de la familia protagonista, así que se trata de la historia de los Straight. Pero straight en inglés quiere decir recto, tanto en sentido literal, lo opuesto a torcido, como en sentido figurado: una persona que carece de excentricidades (por extensión, es la forma más coloquial de decir heterosexual). El título original por lo tanto es un guiño metalingüístico en el que Lynch avisa de que esta película no es tan rarita como otras suyas, que se adapta más a lo establecido. Una historia verdadera, que es como se llamó en España, probablemente por imitación del francés Une histoire vraie, no tiene ninguna de las dos acepciones del título inglés y suena un poco a lo de basado en hechos reales de los telefilms. El título argentino, Una historia sencilla, se acerca un poquito más pero tampoco significa lo mismo. La historia de Straight o bien Una historia recta o en línea recta (como la carretera, que es un elemento muy importante en la película) habrían dado al menos uno de los dos sentidos que tiene en inglés.

Una jornada particular

Como tenemos el italiano un poco olvidado en el blog, aprovecho que acabo de ver en DVD Una jornada particular, una película de Ettore Scola de 1977 con Sophia Loren y Marcello Mastroianni. Traducir del italiano es fácil y el subtitulado de la película no presenta errores evidentes de traducción pero sí opciones probablemente mejorables; el problema es que el idioma se parece tanto al español que las construcciones italianas nos suenan muy bien y a veces al traducir no nos damos cuenta de que en nuestra lengua no son las más comunes.

Esto ocurre en primer lugar con el título; Una jornada particular suena bien, pero tiene un matiz novelesco del que carece en italiano, donde una giornata particolare es sencillamente un día especial, que es de hecho como se traduce cuando en los diálogos de la película se habla de esa giornata particolare. En español un día es tanto 24 horas de tiempo (giorno en italiano) como la parte del día en la que hay sol, por oposición a la noche; en cambio los italianos, al igual que los franceses, distinguen entre la giornata, la serata y la notte. En español lo más parecido sería hablar de la jornada, la velada y la noche, pero las dos primeras son palabras muchísimo menos habituales para nosotros que para los italianos.

Algo parecido ocurre cuando en el film Sophia Loren dice de Mastroianni que es muy gentil o se comporta muy gentilmente. Es correcto, sí, pero en español es mucho más normal decir de alguien que es amable o que se comporta con amabilidad. Un lenguaje cotidiano en la lengua original se convierte en más sofisticado en la traducción; y lo mismo vuelve a ocurrir cuando Loren recuerda la época en la que estaba encinta, en lugar de embarazada. También se habla de la próxima semana; es absolutamente correcto, pero suena más normal en nuestro idioma hablar de la semana que viene.

Hay otro detalle muy curioso; en una escena de la película, que está ambientada durante la dictadura de Mussolini, Loren le reprocha a Mastroianni que la trate de lei en lugar de voi, algo que es realmente difícil de traducir. No se trata de y usted; tanto lei como voi son tratamientos de cortesía, es decir, son dos formas distintas de decir usted, pero lei también quiere decir ella, por lo que a los fascistas no les parecía correcto utilizar un tratamiento que en cierto sentido feminizaba a los gloriosos y viriles descendientes de los romanos. Durante la época de Mussolini, por tanto, se potenció el voi en lugar de lei, que era, y sigue siendo hoy en día, el tratamiento de cortesía más habitual. En la versión doblada intentan evitar el problema y Loren se queja simplemente de que Mastroianni la esté molestando todo el día, sin referirse a ningún tipo de tratamiento; seguramente es lo mejor en este caso. En la versión subtitulada, tal vez porque los espectadores están oyendo lo de voi y lei, el traductor ha pensado que la cuestión no podía obviarse y se ha metido en camisas de once varas. Para los italianos el enfado de Sophia Loren deriva de que ella es una fascista convencida y le parece subversivo que Mastroianni se niegue a usar el voi, pero para el espectador español el diálogo es completamente marciano.

Te escucho pero no te hago caso

Normalmente al aprender inglés nos dicen que to listen significa escuchar; pero esta vez (normalmente ocurre lo contrario) el español es mucho más rico en vocabulario: escuchar, atender, prestar atención y hacer caso son equivalentes de listen. Sin embargo no siempre son sinónimos perfectos; hay una riqueza de matices entre estas expresiones que se está perdiendo por la tendencia en las traducciones rápidas de recurrir siempre a escuchar cuando en inglés aparece listen.

La diferenciación entre oír y escuchar no plantea muchos problemas. De todas las cosas que oímos sólo escuchamos, es decir, prestamos atención o hacemos caso, a unas cuantas. El sonido del viento, del tráfico, de la lluvia, de toda la gente que está hablando en un bar, etc. se oyen, salvo en alguna ocasión particular; si, por ejemplo, de repente entre todas las voces que oímos de la gente del bar reconocemos la de algún conocido, empezamos a escuchar su conversación. En inglés ocurre lo mismo con to hear y to listen, hasta ahí bien.

En algunos casos escuchar, prestar atención y hacer caso se pueden usar de forma prácticamente indistinta, por lo que si traducimos listen siempre por escuchar estamos perdiendo cierta riqueza del español pero no hay problemas en cuanto a alteración del significado. Podemos decir que tenemos la tele puesta pero no la escuchamos, no le prestamos atención o no le hacemos caso, sólo hay una leve diferencia de registro más o menos coloquial entre un término y otro. Otras veces sí hay un pequeño matiz de diferencia: me suena mejor decir que unos alumnos no atienden o no prestan atención a su profesor, más que que no le escuchan, que es lo que solemos oír en las traducciones. Y si decimos que no le hacen caso estamos refiriéndonos, más que a que estén distraídos mientras explica, que también puede ser, a que luego no hacen ni en clase ni en casa lo que él manda hacer, tiene un sentido más general, no sólo se refiere a un momento concreto.

El mayor problema surge en ese otro sentido más global de hacer caso; en español se puede escuchar con atención a una persona pero luego no hacer caso a lo que él o ella nos dicen que hagamos. En inglés para los dos sentidos se emplea listen, pero ahí es donde, al menos en buen español, hay que diferenciar; traduciendo por escuchar estamos cambiando a veces el sentido de lo que se quiere decir.

Si traducimos you never listen por nunca escuchas, parece que decimos que estás siempre pensando en otras cosas o que eres un ególatra que habla todo el rato y no sabe escuchar a los demás. Nunca haces caso quiere decir que eres testarudo y haces siempre lo que quieres, y es el sentido con el que normalmente se emplea you never listen; es una diferencia sutil, que seguramente se está perdiendo por la gran cantidad de veces que oímos en las traducciones a la madre decirle al hijo que nunca escuchas mis consejos. Se me viene a la cabeza la horrenda voz en off del comienzo de La joven del agua de M. Night Shyamalan, en la que se decía que las hadas traían un mensaje de paz y amor al mundo pero que los hombres no las escuchaban. ¿Seguro que no escucharon el mensaje? ¿No sería más bien que sí lo escucharon pero no le hicieron caso?

Hacer pellas

Seguramente podríamos discutir durante horas sobre qué es el estándar de la lengua y no nos pondríamos de acuerdo, pero casi todos pensamos que un traductor debe emplear en su trabajo un español estándar, algo que entre otras cosas querría decir un español de ninguna parte (o lo que es lo mismo, de todas las partes), carente de localismos. Eso supone un conocimiento muy profundo de la lengua propia, al menos el suficiente para reconocer que palabras y expresiones que uno lleva usando toda la vida son propias de su ciudad o comunidad y no es recomendable emplearlas en la lengua escrita y menos aún en la traducción de un texto extranjero.

En general esto se respeta y no es frecuente encontrar localismos en las traducciones, pero alguno que otro se cuela; casi siempre se trata de términos o formas de hablar propias de la zona centro de España o de Cataluña, puesto que la mayoría de los trabajos de traducción los llevan a cabo personas que viven en Madrid o Barcelona. Aquí tenemos un ejemplo muy claro extraído del comic Persepolis, una traducción del francés. Hacer pellas es una expresión muy cotidiana para la gente de Madrid y alrededores pero que suena completamente marciana en muchas partes de España, donde sólo por el contexto se adivina que quiere decir faltar a clase sin un motivo justificado. En Vigo, de donde yo soy, eso se llama colgar clase, y supongo que en otros lugares recibirá otros nombres. Faltar a clase es una traducción muy aséptica pero probablemente la única comprensible en toda España.

Las aventuras del cuervo con bambas es otra traducción de un comic francófono donde el localismo se ha introducido en el título, lo que es más grave. En gran parte de España bamba sólo es el nombre de una antigua canción. Lo que en Barcelona recibe el nombre de bambas se llama en Madrid deportivas o playeras, en Vigo tenis, y en español estándar zapatillas de deporte. El cuervo con bambas tiene una similitud fonética con el gato con botas que se pierde al poner el cuervo con zapatillas, pero la comprensión siempre debe estar por encima de otros criterios y el cuervo con bambas en la mayor parte de España sencillamente no se entiende lo que quiere decir.

Cuidado también con algún tronco (en el sentido de tío, macho o colega), expresión que aparece a veces en series de televisión, y esporádicamente en alguna traducción audiovisual; tronco no es en absoluto español estándar, es una expresión tan típica de Madrid como nen lo es de Cataluña o che de Valencia.

Habría infinidad de ejemplos de palabras que nos parecen propias del lenguaje corriente y que descubrimos al hablar con gente de otros lugares que son localismos; si descubro más en medios audiovisuales informaré debidamente en futuras entradas.

Bordados y notas del traductor

A raíz del éxito de la adaptación al cine de Persepolis, se han editado en España durante este año otras dos obras de la estupenda autora de comics Marjane Satrapi, Pollo con ciruelas y Bordados. Esta última, que vuelve a ser una historia familiar donde la madre y sobre todo la abuela de la autora tienen un gran protagonismo, se titula en francés Broderies y la edición española ofrece en la primera página la entrada de un diccionario francés-español correspondiente a esta palabra, explicando sus tres sentidos. El primero y más literal es el resultado de la acción de bordar, es decir, un dibujo en relieve sobre un paño o tela. Pero en francés existen dos sentidos figurados: broderies, bordados, quiere decir cotilleos, chismes, y también es una forma de referirse a la reconstrucción quirúrgica del himen de la mujer.

Con esta aclaración vemos todos los sentidos que engloba Broderies, un título que evoca a la perfección lo que es el tebeo, un grupo de mujeres que se reúnen para hablar de sus cosas y de las cosas de otras mujeres que conocen; aunque eso sí, las protagonistas no bordan ni cosen durante la historia. Conseguir una traducción que reuniera todos estos matices era una tarea difícil; bordar tiene también su sentido figurado en español, que es hacer algo muy bien (este examen lo he bordado), pero que no tiene nada que ver con la intención de la autora. Sí se dice a veces hacerle o coserle a alguien un traje para indicar que se rumorea o se cotillea sobre una persona, pero no se dice bordarle un traje, y la reconstrucción del himen aquí es un zurcido y no un bordado.

Ante esta dificultad, la traductora ha optado por incluir la entrada del diccionario, un recurso muy didáctico, que proporciona una información muy útil para el lector, pero que me parece también un poco peligroso por lo cómodo que resulta para el traductor. Si se extendiera pasaría algo semejante a lo que ya ocurre un poco con las películas: como el DVD permite incluir escenas e incluso finales alternativos en los extras, los autores de una película piensan a veces directamente en dos versiones, la del cine y la del DVD. Eso no debería ser así a mi entender, creo que el autor debería mojarse y decidir cuál es el final que debe tener su obra en lugar de quedarse indeciso y dejar un final para la versión en salas y otro para el DVD. Con el traductor ocurre algo parecido; su trabajo consiste, entre otras cosas, en arriesgarse y optar por la opción que le parece la mejor, no en explicar todos los sentidos de la palabra. No estoy criticando la opción que han tomado en la traducción de este comic, al contrario, me parece muy enriquecedora la explicación, pero creo que es un recurso extremo por parte del traductor al que sólo se debe acudir en ocasiones muy contadas, pero que seguramente irá a más porque va un poco en la línea de una interacción cada vez mayor entre creador y público de una obra, que es la tendencia actual.